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Semillas de Marihuana

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  • Semillas Feminizadas de Cannabis o Marihuana.

    A finales de los años 90, Dutch Passion presento sus primeras semillas feminizadas de marihuana. Este banco de semillas Holandés, fue pionero en el estudio y desarollo de semillas feminizadas de cannabis. Durante los últimos 10 años, ha aumentado la oferta de bancos de semillas, especializados únicamente en semillas de marihuana feminizadas.

    Como se obtienen semillas de marihuana feminizadas:

    Para obtener semillas feminizadas, el proceso empieza con hembras puras. Cuando hablamos de hembras puras nos referimos a su resistencia a sufrir hermafroditismo, siendo sometidas a altos niveles de estrés. Una vez identificadas las hembras puras, se seleccionan y se utilizan como madres y ....... padres.

    Una vez se obtiene la hembra pura, se utilizan unas sales u hormonas, para que estas hembras puras produzcan flores macho. Así consiguen reproducir la hembra pura por si sola, sin que intervenga un macho en el proceso.

    La mayoria de bancos de semillas hacen referencia al semillas feminizadas 99%. Con esto quieren decir que una de cada cien puede no salir hembra. Rara vez sucede.

    Una selección de semillasde marihuana feminizadas, pensada para que asegures el tiro, sin tener experiencia.

    Semillas de marihuana feminizadas

    Las semillas feminizadas son aquellas semillas de Marihuana que están genéticamente modificadas para producir únicamente plantas hembras.

    Las plantas regulan su predisposición a convertirse en macho o en hembra a través de los cromosomas X y Y. Cuando una planta posee dos cromosomas XX se transforma en una planta hembra, mientras que si tiene un cromosoma X y otro Y, se convertirá en una planta macho.

    De esta forma, las semillas feminizadas se crean a través de la inserción de ácido giberélico para conseguir que se transformen en un 99% de los casos en plantas hembras.

    Este tipo de semillas son sometidas a años de pruebas y a un método de reproducción con múltiples etapas para garantizar que sus plantas serán estables.

    En algunos casos, estas semillas feminizadas pueden producir plantas hermafroditas. Una hermafrodita es una planta con dos géneros, es decir posee tanto flores masculinas como femeninas (sacos de semillas), por lo que puede fertilizarse a sí misma y a las plantas que estén cercanas a ella.

    Así, no se requiere contar con plantas machos, sino que todo el proceso es realizado por la propia planta hermafrodita.

    ¿Cómo se obtiene una planta hermafrodita?

    A nivel genético, algunas variedades de marihuana, como las semillas feminizadas, están más predispuestas genéticamente que otras al hermafrodismo. Pero, además, hacen falta más factores para que una planta de marihuana se convierta en hermafrodita.

    Lo más habitual es que está transformación se lleve a cabo después de que la planta esté sometida a una fuerte situación de estrés.

    Por ejemplo cuando la planta siente que las condiciones de floración son demasiadas difíciles, el hermafroditismo es una forma natural de acelerar este ciclo, generando la fecundación con su propio polen.

    Este estrés se puede deber a diversos factores:

    • Modificación del ciclo lumínico, como una interrupción del periodo nocturno en la floración.

    • Temperaturas demasiado altas (superiores a 27º)

    • Cosecha demasiada tardía.

    • Estrés mecánico debido a ramas rotas por el viento, raíces dañadas durante un trasplante, poda en plena floración, etc.

    • Falta o exceso de agua.

    • Grandes cantidades de fertilizantes o de PK

    • Cambios térmicos – Si regamos las plantas con agua muy fría o demasiado caliente.

    • Presencia de otros elementos tales como insectos o hongos.

    • Empleo de productos tóxicos como los pesticidas.

    Tipos de semillas de cannabis

    En el mercado podemos encontrar distintos tipos de semillas de cannabis, por lo que es importante conocer y diferenciar cada clase.

    • Semillas regulares – Son las semillas de cannabis más comunes y que producen plantas hembras y machos por igual. Este tipo de semillas son las preferidas de los expertos cultivadores que optan por hacer crecer ambas plantas hasta su madurez para garantizar la calidad superior de su cosecha.

    Pero, corren el riesgo de que la planta hembra sea fertilizada por accidente sino identifican correctamente a las plantas machos. Por ello, estás semillas regulares no son recomendadas para principiantes que pueden tener dificultades en el momento de identificación y retirada de las plantas machos, provocando fertilizaciones no deseadas.

    • Semillas de cannabis feminizadas – Como ya hemos mencionado, se tratan de semillas que únicamente generan plantas hembras y que pueden llegar a convertirse en hermafroditas. Este tipo de semillas son las más indicadas para los principiantes porque les ahorra tiempo y dinero.

    • Semillas de cannabis de auto-floración – Son semillas obtenidas gracias a un cruce con el Cannabis Ruderalis que sobrevive en climas duros, donde casi no hay sol, y florece después de un tiempo sin atender a los ciclos lumínicos. Al contrario que las plantas habituales que florecen cuando notan un cambio en las horas de luz. De esta forma, estas semillas no necesitan modificaciones de luz, sino que se les puede tener con iluminación durante todo el día para acelerar la producción.

    ¿Cómo se cultivan las semillas feminizadas?


    Las semillas feminizadas necesitan de unas condiciones especiales de cultivo para poder desarrollarse de manera correcta.

    Por una parte, nunca les debe faltar humedad, especialmente al principio, cuando la plántula requiere que la humedad relativa permanezca alta, por encima del 60% para su adecuado crecimiento.

    No se deben secar sino intentar que exista un equilibrio con la humedad ya que, de lo contrario, podría padecer problemas durante toda su vida. Permanece atento a cualquier cambio en tu planta por si muestra síntomas de que precisa de una mayor cantidad de agua para evitar que se seque.

    Olvida la idea de que cuánta más agua y más nutrientes, la planta crecerá más. Es mentira. Las semillas feminizadas precisan de una armonía entre sus elementos, pero un exceso de agua, con riegos demasiados constantes y abundantes, o una elevada cantidad de nutrientes pueden generarle enfermedades.

    Por ejemplo, el exceso de agua impide que la planta pueda respirar y una alta cantidad de nutrientes puede hacer que bloque otros elementos necesarios para su crecimiento.

    Vigila su temperatura. Durante la primera fase, nunca se deben superar los 28º y se debe intentar que la temperatura se sitúe entre los 20- 22ºC para que tenga las mejores condiciones.

    Comprueba el nivel de nitrógeno. Es un nutriente vial para su desarrollo. En caso de que muestre signos de carencia, opta por algún abono rico en esta propiedad.

    Huye de la luz roja. Muchos cultivadores emplean un espectro de luz muy rojo en la etapa de crecimiento, cuando las plantas precisan de luz más azulada o blanca. Prueba a utilizar halogenuro metálico o fluorescente de crecimiento.

    Utiliza sustrato lo más suelto y esponjoso posible para que su absorción sea mejor, y aunque cultives en el exterior, no olvides complementar a tus plantas con abonos preparados.

    Además, durante su desarrollo la planta no requiere de una gran cantidad de fósforo y ni de potasio, siempre deben estar por debajo del nitrógeno. Cuando llegue la floración, será al revés, pero mientras verifica que no estás aportando en abundancia estos nutrientes.

    Por último, recuerda que si vas a sembrar en exterior, la mejor época es desde el 15 de mayo hasta el 1 de agosto para conseguir un mejor resultado si vives en la zona norte, o de marzo a noviembre, si te encuentras en las regiones cálidas como la costa del mediterráneo.

    ¿Por qué elegir semillas feminizadas?

    Las semillas feminizadas son la mejor opción para las personas que buscan una floración sencilla y veloz.

    Anteriormente, el cultivo de Marihuana quedaba relegado a los expertos por lo complicado que resultaba el proceso de separación se los sexos, ya que si no se lleva a cabo en el momento adecuado, los machos fertilizaran a las hembras reduciendo notablemente la cantidad de cogollos. Incluso, aunque sólo quedará una planta macho podría dar al traste con toda la producción porque son capaces de fecundar a un elevado número de plantas.

    Esto era un gran problema sobre todo para las personas que consumen Marihuana medicinal y que dedicaban tiempo y dinero a su propia cosecha.

    Sin embargo, con la aparición de las semillas feminizados esta complicación queda resuelta ya que no es necesario identificar las plantas machos, ni eliminar porque toda la producción (o al menos un 99%) será de plantas hembras.

    Esto hace que las semillas feminizadas sean las preferidas por aquellas personas que buscan un sistema sencillo, rápido y fácil para cultivar Marihuana.

  • Semillas de cannabis o marihuana autoflorecientes

    Estas semillas de marihuana se caracterizan por la autofloración. Esta característica solo se da en la especie Cannabis Rudelaris.  

    El Cannabis Rudelaris se encuentra en climas frios. Gracias a la autofloración consiguen completar su proceso como planta en climas adversos.donde los periodos de temperatura y horas de sol aptos para el cultivo en exterior, son muy reducidos. 2 o 3 meses.

     El contenido en THC es mas bajo que en Cannabis Indica o Cannabis Sativa, pero la característica que se busca en estas plantas es la autofloración.

    Las semillas de marihuana autoflorecientes..... y lo que se ha conseguido:

    Durante años de desarollo, se han cruzado Autoflorecientes (Cannabis Rudelaris), con plantas que incrementasen tanto los bajos niveles de THC, como el tamaño reducido de las Autoflorecientes. Las plantas de floración automática han evolucionado de una manera sorprendente durante los últimos 7 años.

    Tras años de desarollo, se ha conseguido mantener la caracteristica de floración automática, pero se ha incrementado de una forma espectacular la calidad y la producción. Mas cantidad y mas THC.. 

    Definitivamente no tienen nada que ver los resultados las autoflorecientes de hoy en dia, con las de hace uno años.

    Como y cuando cultivar semillas de marihuana autoflorecientes:

    Las semillas de autofloración puede cultivarse en cualquier época del año, pero la condiciones climatológicas afectarán al resultado finalMejor clima, mejores resultados. Teniendo en cuenta que el ciclo de crecimiento es corto, un buen crecimiento durante las primeras semanas es crucial para obtener buenos resultados.

    El proceso completo hasta cosechar,dura entre 65 o 75 dias.La mejor época del año para cultivar plantas automáticas en exterior, es desde principios de mayo a finales de Agosto. En estas fechas se obtienen los mejores resultados.

    En cultivo en interior, recomendamos un fotoperiodo de 18h de luz para todo el ciclo. 

    Semillas autoflorecientes

    Las semillas autoflorecientes de Marihuana son el resultado de un cruce genético entre la variedad de cannabis ruderalis, que es capaz de sobrevivir en los climas más duros de las regiones montañosas de Rusia o China, donde apenas hay sol, y las variedades indica y sativa, creando unas semillas robustas, vigorosas y con un fuerte aroma.

    Por el tipo de territorio en el que se desarrolla, esta variedad no depende del ciclo lumínico para florecer, sino que lo hace tras un período breve de tiempo, sin esperar a que los niveles de luz caigan al final del verano para comenzar la floración, debido a que en su zona originaria en esta época ya empiezan las heladas.

    De ahí, que las semillas autoflorecientes empiecen a florecer después de una etapa de crecimiento de 3 semanas, cuando han alcanzado una altura de alrededor de 50 cm y han producido cuatro o cinco ramas, independientemente del número de horas de luz que haya recibido.

    Es una gran ventaja frente a las otras variedades, indica y sativa, que requieren 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad durante su fase de crecimiento para poder madurar bien y de 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad para florecer.

    De manera, que las semillas de cannabis autoflorecientes ofrecen la posibilidad de cultivar Marihuana en interior de una manera sencilla, sin tener que modificar las horas de luz.

    Se tratan de semillas muy productivas: en el exterior pueden llegar a generar dos o más cosechas durante un verano y en interior sólo requieren de diez semanas para florecer.

    Contiene una cantidades inapreciables de cannabinoides psicoactivos y son las semillas más adecuadas para las personas que no tienen mucho tiempo, espacio o están limitados por sus problemas físicos (como las personas que necesitan la Marihuana para fines medicinales).

    Por otra parte, como estas semillas autoflorecientes son de ciclo corto, la acumulación de sales en la maceta es prácticamente nulos así como los problemas de plagas, aunque se deben prevenir.

    Además, son plantas discretas por su reducido tamaño (de entre 30 y 60 cm de altura) y poseen un discreto aroma por lo que no llaman la atención.

    Tipos de semillas de cannabis

    En la actualidad hay distintos tipos de semillas de cannabis que debemos conocer:

    • Semillas de marihuana regulares – Son las semillas de cannabis más habituales y que generan casi prácticamente el mismo número de plantas hembras y machos. Estas semillas requieren de experiencia en el arte de cultivo de Marihuana, pero también producen una cosecha de mayor calidad, al hacer que las plantas hembras y machos se reproduzcan conjuntamente, lo que repercute en su desarrollo potenciando sus características.

    Sin embargo, necesitan de experiencia por lo dificultoso que resulta identificar y eliminar a las plantas machos antes de que fertilicen a las hembras y mermen la producción de cogollos.

    • Semillas de marihuana feminizadas –Son una clase de semillas de cannabis modificadas genéticamente para que sólo produzcan plantas hembras (en el 99% de los casos). Están más predispuestas genéticamente a transformarse en plantas hermafroditas si someten a alguna situación de estrés en las que la planta vea como única salida acortar la floración y autofecundarse generando polen. Son las mejores semillas para los principiantes o personas con poco experiencia porque se ahorran el tener que identificar a las plantas machos.

    • Semillas de marihuana autoforecientes –Como ya hemos mencionado, se tratan de plantas que han sido cruzadas para aprovechar la ventaja de que la plantación florezca sin depender de un ciclo lumínico habitual. Si se les proporciona luz durante todo el día, se acelera el proceso.

    ¿Cómo cultivar las semillas autoflorecientes en interior?

    El primer paso para las semillas autoflorecientes es la germinación, se puede hacer siguiendo los métodos tradicionales o comprando kits específicos. Es un procedimiento sencillo en el que sólo se precisa envolver las semillas en un papel humedecido y guardarlas dentro de un recipiente hermético en un sitio seco y alejado de la luz directa.

    Después de un par de días, las semillas ya germinadas con las raíces deben trasplantarse al recipiente donde van a desarrollarse.

    El recipiente es vital en este tipo de plantas ya que la raíz de la planta florecerá cuando detecte el tope de la maceta o el suelo, de manera que cuánto más tiempo tarde la raíz de la planta a llegar al final de la maceta, mayor será el tamaño final de planta y la producción obtendremos.

    Por ello, se recomienda contar con macetas con una capacidad de entre 10 y 20L y llenarlas con sustrato hasta llenarlo al
    el 95% y 75% como mínimo, antes de la plantación.

    Una vez esté lleno, llega el momento del lixiviado, que consiste en introducir una gran cantidad de agua en nuestro recipiente para asegurarnos que nuestra planta tendrá un medio de cultivo completamente húmedo. En las zonas secas, las raíces no podrían crecer y la planta podría tener problemas.

    Posteriormente, se debe cavar un pequeño agujero en el centro del sustrato (suficiente para alojar toda la longitud del brote) y plantar las semillas germanizadas (puedes emplear pinzas para no dañarla). Hay que verificar que la parte superior del brote esté por encima de la línea del sustrato.

    Existe la creencia equivocada de que se debe plantar la semilla germinada a una taza o tiesto pequeño hasta que aparezcan las primeras hojas, pero eso sólo hace que sometamos a la planta a una situación de estrés innecesaria plantándola doblemente, primero en el recipiente pequeño y luego en el definitivo.

    A continuación, debemos empezar a instalar el sistema de iluminación que hayamos escogido. En este punto hay que tener en cuenta dos factores:

    • La distancia entre la bombilla y la planta – La bombilla nunca puede situarse demasiado cerca de la planta puesto que podría quemarla o sobrecalentar. Los expertos recomiendan ubicarla entre 15 y 25 centímetros de distancia.

    • El ciclo lumínico – Como ya hemos mencionado, las semillas florecientes no requieren de un ciclo de lumínico específico para su desarrollo, pero para que se puedan cultivar adecuadamente debemos mantener las mismas horas de luz y de oscuridad durante todo el proceso para no estresarlas, ya que los cambios bruscos les crean una situación de incertidumbre que puede resultar dañina para la cosecha.

    Los cultivadores experimentados aconsejan un ciclo de luz de entre 16/8 o 18/6 ya que mantener la planta iluminada perfectamente puede ser contraproducente debido a que ciertos procesos metabólicos y hormonales ocurren durante la oscuridad (además, del gasto económico).

    También requeriremos de un sistema de ventilación (con ventiladores, extractores e intractores) y de controles del clima para asegurarnos que nuestra planta crece en las condiciones más óptimas.

    Sobre el riego y el abono, no debemos abusar de estos dos aspectos. Antes de regar la planta comprueba que de verdad lo necesita tocando la tierra: si está seca, no lo dudes y riégala, pero si se mantiene húmeda, puede esperar un poco. Lo mismo sucede con los nutrientes, se deben respetar las dosis de los fabricantes y no sobrealimentar a la planta si no queremos que padezca problemas por exceso de nutrientes.

    Una vez haya florecido lo suficiente, corta todas las hojas alrededor de los cogollos y sécalos en una habitación oscura que tenga la ventilación necesaria para que los cogollos no generen moho o se podrán.

    Las semillas autoflorescientes tardan sólo de 8 a 10 semanas desde la siembra hasta la cosecha, por lo que se pueden conseguir cinco cosechas, o más, al año si las condiciones son favorables.

    Con estos sencillos consejos, habrás conseguido que tus semillas autoflorescientes te ofrezcan un fruto de excelente calidad y sólo te quedará disfrutarlo. 

  • Semillas de marihuana naturales:

    Las semillas de marihuana regulares o naturales, se obtienen a partir de una genética inicial macho y una hembra, y pueden producir plantas macho o plantas hembra. No podremos saber si una semilla regular de marihuana producirá una planta macho o hembra hasta ver sus preflores, 5 o 6 semanas desde su germinación.

    El porcentaje habitual de hembras respecto a machos es aproximadamente del 50%. Generalizando, éste porcentaje de éxito dependerá de la variedad, la combinación de factores como las condiciones en las que germinemos las semillas y sus 5 primeras semanas de vida. Normalmente podremos sexar las plantas de marihuana naturales, pasadas 6 semanas desde su germinación. Es sencillo diferenciar plantas macho de plantas hembra.

    Las mas utilizadas por cultivadores con experiencia:

    Estas semillas regulares, son las más solicitadas por los cultivadores con experiencia, aún cuando el porcentaje de machos puede ser del 50%, normalmente se obtiene entre un 50% y un 80% de plantas hembras. Estas son las geneticas de cannabis auténticas,las semillas naturales, de donde parten el resto de semillas.  Tambien son elegidas para....

    Producir tus propias semillas de Marihuana

    Si un cultivador quiere producir sus propias semillas de marihuana, podrá utilizar los machos producidos a partir de estas semillas regulares. Esto nos puede dar un juego muy interesante y podemos hacer nuestra genética a nuestro gusto.

    Las semillas regulares son Ideales para hacer tus plantas madre

    Son las plantas mas estables genéticamente hablando, lo cual las hace perfectas para una selección de tus plantas madre. La calidad tambien supera a las feminizadas, aunque podriamos debatir largamente sobre este tema. Nuestra primera recomendación a nuestros clientes es, utilizar semillas naturales.

    Esquejes y Clones

    Cuando encontramos una planta de la cual no nos queremos desprender, o simplemente queremos cultivar cuando queramos en la cantidad que queramos, podemos hacer clones de una planta idéntica a la madre. Esta planta tendrá las mismas características y efectos que la madre, y siempre podremos repetir ...

    Las semillas feminizadas son quizás las más adecuadas para cultivadores principiantes.

    Debemos puntualizar que todas las semillas que existen hoy día, tienen su inicio en semillas regulares (semillas naturales).

    Semillas regulares

    Las semillas regulares es el nombre por el que se conoce a las clásicas semillas de Marihuana que producen el mismo número de plantas machos que de hembras.

    Semillas regulares vs feminizadas

    Sin duda, las grandes competidoras de las semillas regulares son las semillas feminizadas que han tenido mucho éxito entre los cannabicultores a pesar de que el índice de hermafroditismo era más alto del deseado en un principio, aunque esto se ha ido normalizando con los avances genéticos.

    Permiten saber el sexo de las semillas antes de plantarlas pero poseen un precio más elevado y está sometidas a una elevada cantidad de productos químicos por los tratamientos que se hacen a las plantas.

    El método más empleado para su obtención se basa en revertir el sexo de una hembra para convertirlo en macho, con cuyo polen se polinizan otras hembras. Las semillas que se generan son semillas feminizadas porque el polen del macho proviene de una planta que antes era hembra. Para conseguirlo, se utilizan productos como el Tiosulfato de Plata, que se le aplica por medio de pulverizaciones, alrededor de 2 o 3 tratamientos hasta que se revierten.

    Sin embargo, siguen habiendo muchos cannabicultores que prefieren el empleo de semillas regulares como modo natural de cultivo.

    Las semillas regulares son la opción tradicional de cultivo de Marihuana, de hecho, las diversas variedades híbridas que encontramos en el mercado son el resultado del cruce entre semillas regulares.

    Para obtener semillas regulares no se requiere realizar ningún tipo de tratamiento químico, sino que la polinización del macho a la hembra es lo que produce este tipo de semillas.

    En este sentido, las semillas regulares son más resistentes y saludables porque son el producto de un método cien por cien natural. Además, son más baratas que las feminizadas.

    A pesar de esto, la aparición de machos supone una pérdida de espacio para los cultivadores de interior así como un riesgo para los inexperimentados que pueden tener dificultades a la hora de identificar a las plantas machos antes de que fertilicen a las hembras, reduciendo la producción fina, por lo que hay personas que se inclinan por las semillas feminizadas para evitar esos problemas.

    Pero, si queremos aprovechas las ventajas de las semillas regulares e impedir este tipo de conflictos, sólo tenemos que sembrar un mayor número de semillas y esperar sobre mes y medio a que las plantas nacidas manifiesten su sexo para desechar a los machos.

    Semillas autoflorescientes

    Además de las semillas regulares y de las feminizadas, existe otro tipo de semillas de Marihuana:

    • Semillas de cannabis de autoflorecientes – Se tratan de semillas obtenidas por el cruce con el cannabis ruderalis que es capaz de desarrollarse en los climas duros, donde casi no hay sol, y florecer después de un tiempo de crecimiento sin dependen de los ciclos lumínicos. Esto supone una gran ventaja porque permite multiplicar el número de cosechas al año y elimina la necesidad de cambios en el ciclo lumínico.

    ¿Cómo cultivar semillas regulares de Marihuana?

    El empleo de semillas de Marihuana cuenta con numerosas virtudes frente al uso de esquejes ya que evitan la introducción de insectos u otros parásitos (que son más propensos a aparecer con los esquejes) y son más saludables.

    Además, al seleccionar semillas regulares nos estamos asegurando plantas más resistentes a los insectos y al moho gracias a la aparición de las plantas machos.

    Las semillas regulares proporcionan un 50% de plantas macho y un 50% de plantas hembra aproximadamente, aunque un adecuado cuidado de las condiciones ambientales puede contribuir incrementar la generación de plantas hembras.

    Para evitar problemas, se recomienda germinar 15 o 16 semillas de marihuana regulares por metro cuadrado, para que después de la identificación queden entre 6 y 10 plantas por metro cuadrado durante la floración.

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    ¿Cómo se germinan semillas de marihuana regulares?

    Aunque es un proceso muy sencillo, algunos cultivadores tienen problemas por emplear métodos no adecuados como el uso de una manta de calefacción que acaba cociendo las semillas.

    Las semillas de Marihuana sólo requieren para germinar humedad y una temperatura entre 10ºC y 30º, aunque hay que tener en cuenta que si se germinan entre 21ºC y 27ºC se producen más hembras o que si se hace con temperaturas más elevadas se consiguen más machos.

    El método más tradicional y comprobado en numerosas ocasiones para la germinación de las semillas de Marihuana de forma adecuada es dejarlas en un papel de cocina húmedo y guardarlas en un recipiente seco y alejado de la luz. En un par de días, ya habrán germinado.

    ¿Qué hacer después de germinar las semillas de marihuana?

    Cuando las plantas han desarrollado un buen sistema radicular, se trasplantan a su maceta definitiva, ya que si cambiamos mucho de maceta se pueden estresar por todo lo que supone para ellas la trasplantación.

    Cuando las plantas lleguen a tener al menos 5 hojas, se pueden empezar a podar su punta para facilitar que las ramas secundarias se desarrollen mejor y obtener varios cogollos principales.

    ¿Es más complicado cultivar semillas regulares?

    La gente suele creer que cultivas semillas de marihuana regulares es más complicado que cultivar semillas feminizadas. Pero no es cierto, son adecuadas para todos incluidos los principiantes.

    Antes del año 2000, todo el mundo se iniciaba en el mundo del cultivo de Marihuana con semillas regulares y la identificación y extracción de plantas machos no era nada más que una de las fases del cultivo como la germinación, el crecimiento o la floración. Requiere de práctica y de conocimientos pero como cualquier otra etapa del cultivo.

    Puede que sea más cómodo cultivar semillas feminizadas, pero la calidad y resistencia que ofrecen las semillas regulares, compensa el esfuerzo.

    Etapa de crecimiento

    Para mejorar su resistencia en esta fase, podemos combinar distintos principios activos que ataquen a los insectos, enfermedades o ácaros. Es conveniente estimular su vigor con productos que contengan vitaminas, aminoácidos y nutrientes como los fertilizantes de crecimiento.

    En la última semana de crecimiento, hay que hacer otro tratamiento insecticida previo a la floración y podar las cimas para limitar su desarrollo vertical y favorecer la aparición de ramas secundarias.

    La floración se divide en tres etapas: el «stretch», la plena floración (o explosión floral) y la maduración final.

    Strech

    Es el equivalente a la adolescencia del ser humano, cuando la planta alcanza su altura y su forma final antes de florecer.

    Durante la fase de floración se reduce el fotoperiodo de 18h de luz por día (18/6) a 12h por día (12/12) y se pinzan las ramas de las plantas más altas, para tratar conservarlas lo más homogéneas posible.

    La planta requiere de una mayor cantidad de agua y de nutrientes (especialmente de nitrógeno), por lo que debemos controlar si tienen carencias o excesos para revertirlas.

    En esta fase, se puede empezar a identificar a las plantas de marihuana por los dos pistilos (pelos blancos) que se generan en las intersecciones de las ramas y pasar a eliminar las plantas machos que presentarán flores caídas hacia abajo como pequeños racimos de bolas. Si queremos obtener nuestras propias semillas regulares, podemos seleccionar las plantas machos y ponerlas en un espacio separado para impedir que fertilicen a las hembras.

    También, debemos cortar las pequeñas ramas de la parte baja para posibilitar que la parte alta de las plantas reciba más luz y mantener la temperatura entre 21 hasta 28°C y la humedad de entre 40 a 60%

    Plena floración

    En el mercado encontraremos distintos productos de estimuladores de floración, que podemos emplear para ayudar a nuestra planta en el proceso.

    Debemos controlar la aparición de insectos, ácaros, hongos o plantas hermafroditas para evitar que nos echen a perder la cosecha así como regular las temperaturas entre  14 y 25°C y la humedad de 50 a 70%.

    Maduración final

    Se detecta por una disminución de la creación de cogollos al mismo tiempo que se incrementa el aroma y la cantidad de resina.

    Conviene reducir la dosis de nutrientes, para que las plantas aprovechen sus reservas nutricionales y mejoren la calidad de sus productos y comprobar que la temperatura se mantiene entre 14 hasta 25°C, la humedad de entre 50 hasta 70%.

    Cosecha

    En esta fase de debe regar a la planta con más cantidad de agua sin abonos para realizar un lavado de raíz más completo.

    Las plantas se cosechan cuando la mayoría de la resina sea de color blanca/lechosa y los primeros tricomas de color ámbar aparezcan, signo que el THC empieza a cambiar en CBN.

    Posteriormente, elsecado del cannabis se lleva a cabo en la oscuridad, con una temperatura de aproximadamente 15°C, durante 4 semanas.

    Después de la cosecha, puedes realizar el smoke-test para seleccionar la mejor hembra según nuestros criterios (sabor, olor, tipo de efecto, potencia, rendimiento, resina, resistencia al moho, etc) y conservarlas como plantas madres.

    En este sentido, las semillas regulares son la mejor opción para conseguir una cosecha de calidad y aprovechar todas las plantas, hasta los machos.

  • Dentro de esta categoría encontrarás una selección de las que consideramos mejores semillas feminizadas de Marihuana.

    Hemos agrupado las semillas dentro de cinco grupos,  Indicas, sativas, Híbridos, Clásicos y Top5. Básicamente hemos elegido nuestras semillas favoritas, y las hemos puesto a vuestra disposición en estas 5 familias diferenciadas por sus características.

    Casa pack contiene cinco dispensadores con una semilla en cada uno. De esta manera podéis probar todas las variedades de nuestra selección.

  • Directamente del norte de California nos llega la genética OG Kush, esta es una cepa de marihuana apreciada en todo el mundo gracias a su arome diferente y su potente efecto. Una variedad de marihuana única que no deja indiferente a ningún consumidor.

    La genética OG Kush se cree que es un híbrido entre tres diferentes variedades, una ChemDawg, una Lemon de Tailandia y una Kush pakistaní.

    Esta variedad de cannabis feminizada es una de las populares entre los consumidores. Gracias a las estrellas de cine, cantantes, raperos y consumidores medicinales y recreativos, la OG Kush se ha convertido en una de las variedades más apreciadas en el mundo del cannabis.

    El aroma que desprende la OG Kush es muy fuerte y fresco, con toques a cítricos, un poco a gasolina. Su sabor es bastante fuerte y fresco con gusto en boca de larga duración. La OG Kush es una variedad de marihuana muy potente por lo que es muy apreciada por los fumadores más expertos. La genética de la OG Kush es principalmente indica pero cuenta con la característica de sativa que le hace tener un efecto físico y mental.

    Esta planta de marihuana tiende a estirarse durante la fase de crecimiento pero rápidamente va ensanchandose cuando empieza la fase de floración. El tiempo de floración de la OG KUsh suele ser de 8 semanas y la cosecha final podemos obtener alrededor de 65g por planta y su altura de la OG Kush es de 90/160 cm.

    La OG kush forma unos cogollos bastante grandes y densos, todos repletos por espesa resina.

    Toda una excelente variedad de marihuana que una vez la probamos la recordaremos siempre .

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