Abonos para marihuana

La expresión “somos lo que comemos” cobra sentido aquí. Las plantas de Marihuana tienen unos requerimientos de nutrientes específicos. Además podemos utilizar productos de absorción rápida o de absorción lenta también llamado orgánico. La diferencia radica en la forma de obtener el producto final. Es sumamente importante suministrar los nutrientes más adecuados en cada momento para obtener el rendimiento óptimo en nuestro cultivo de Cannabis. Los complementos y estimuladores que añadimos a nuestra solución nutritiva son tan importantes como los fertilizantes. En esta familia podrás encontrar todo lo necesario para alimentar correctamente tus plantas.

Abonos para Marihuana

Los abonos para Marihuana son un factor clave para conseguir cosechas de buena calidad, a pesar de que no se le suele prestar toda la atención que requieren.

Las plantas de Marihuana necesitan de un abono correcto y equilibrado que posea todos los nutrientes necesarios y en la cantidad adecuada para su progreso.

Tipos de abonos para Marihuana

El primer paso consiste en elegir entre los distintos tipos de abonos para Marihuana, aquel que consideremos el más idóneo para nuestras necesidades.

Los abonos para Marihuana se pueden clasificar según su procedencia:

Abonos orgánicos – Son confeccionados a partir de productos de origen animal o vegetal. En este proceso se descompone la materia orgánica para convertirla en nutrientes. Son abonos biodegradables (favoreciendo a la actividad microbiana del suelo), facilitan la fertilidad del suelo e incrementan la aireación del suelo. Estos abonos se pueden subdividir en dos grupos:

  • Abonos orgánicos sólidos o semi-sólidos: Se emplean en cultivos de exterior  aunque es menos soluble, de manera que la planta tarda más tiempo en asimilar sus nutrientes Los más empleados son los que proceden de excrementos de animales (de vaca, oveja, caballo, cabra, guano de murciélago, gallinaza, humus de lombriz etc…), pero también el compost (descomposición de materia vegetal o basura orgánica), cenizas (de madera o de huesos de frutas), la resaca (de los sedimentos de los ríos), abono verde (leguminosas que se cortan y dejan descomponer en el propio campo a fertilizar) o los extractos de algas.

  • Abonos orgánicos líquidos – Este tipo de abono es perfecto para los cultivos de interior porque son más solubles que los del grupo anterior y se pueden controlar mediante las dosis establecidas por el fabricante.

Abonos minerales y químicos -Se elaboran de manera artificial mediante químicos y sales minerales purificadas en estado sólido o disueltas en agua. Se fabrican mediante compuestos sintetizados artificialmente o de minerales ricos en el nutriente requerido y se trituran o se procesan químicamente para conseguir una sustancia concentrada. Su principal cualidad es que es más soluble que los orgánicos, es decir, que la planta absorbe los nutrientes de manera más rápida, lo que lo convierte en la opción perfecta si vamos a cultivar Marihuana lejos del suelo, como en los cultivos de coco, hidropónicos o aeropónicos.

Los abonos para Marihuana también se pueden clasificar según su nivel de solubilidad:

-Abono solido – Producen un efecto muy lento y están elaborados con forma de barra o bolsas.

-Abono semi-solido – No son tan lentos como los anteriores pero tampoco son rápidos. Se presentan de forma granulada.

-Abono liquido - Son abonos líquidos cuyo efecto es más fácil de notar por su velocidad de absorción.

 ¿Cómo abonar las plantas de Marihuana?

Con los abonos para Marihuana podremos lograr que nuestra planta se desarrolle de manera sana, vigorosa y sin carencias. Sin embargo, para conseguirlo debemos no sólo elegir el abono más adecuado, sino saber cómo abonar las plantas.

La primera pregunta suele ser: ¿Cuándo empiezo a abonar mis plantas?

Esto depende de si el cultivo se está haciéndose en maceta (tanto en interior como en exterior) o si se está llevando a cabo sobre el propio suelo.

  • Cultivos en maceta - En función de la calidad de la tierra que estemos empleando y de la capacidad de la maceta, precisaremos empezar antes o después. Por ejemplo, si empleamos macetas de 12 litros de capacidad o más, debemos esperar alrededor de cuatro y cinco semanas de vida para empezar a abonar ya que cuenta con todos los nutrientes necesarios para desarrollarse hasta esa fecha en la tierra. Si por el contrario, es de menos capacidad o no hemos utilizado tierra de calidad, es conveniente abonar antes.

Tenemos que fijarnos en el estado de nuestra planta, concretamente en el color y vigor. Si las hojas nacen con un verde claro requerirán de un extra de nitrógeno, pero si cuentan con un verde intenso, no necesitan de ninguna clase de abono.

Si empleamos macetas de gran volumen (50 litros o más) debemos esperar a llegar a la séptima u octava semana para abonar.



  • Cultivos en tierra – En este caso, el proceso es muy diferente ya que la planta está en contacto permanente con una fuente prácticamente ilimitada de nutrientes, por lo que no precisará abonos hasta la octava semana de crecimiento, o incluso más tarde.

Por otra parte, es importante a la hora de abonar las plantas de Marihuana, nunca abonar en exceso. De hacerlo, puedes producir una planta débil, poco desarrollada o incluso destinada una muerte prematura, ya que se pueden quemar sus raíces o bloquear la absorción de nutrientes. Olvida la idea de que cuánto más abono, más crecerá tu planta y dale la dosis correcta y cuando lo necesite. En este sentido es vital seguir con la tabla de nutrición que proporciona el fabricante del abono y suministrar en todo momento la dosis recomendada. Estas tablas de nutrición suelen haber sido probadas con anterioridad, por lo que nos aseguran su correcto funcionamiento.

Además, no debemos mezclar abonos de distintas marcas porque podríamos provocar una descompensación en las plantas al duplicar los nutrientes o generar incompatibilidades entre ellos.

¿Cómo guardar los abonos para Marihuana?

Es fundamental guardar adecuadamente los abonos para Marihuana para evitar que se deterioren o se estropeen.

Los productos orgánicos se deben conservar preferentemente en el frigorífico, una vez abiertos, mientras que los abonos minerales pueden conservarse a temperatura ambiente durante años siempre que se almacenen en lugares secos y sin luz.

De todas maneras, siempre debemos seguir las recomendaciones del fabricante en cuando a almacenaje y no emplear el abono si observamos una alteración en olor o textura.

¿Qué abonos de Marihuana emplear según cada fase?

Las plantas de Marihuana requieren para su correcto crecimiento el aporte de una larga lista de elementos químicos que emplean para desarrollarse. Estos se clasifican en dos grandes grupos, los macro elementos y los micro elementos.

  • Macro elementos: Se dividen a su vez en dos grupos: macro elementos primaros nitrógeno, fósforo y potasio, son los que más necesitan las plantas y, los macro elementos secundarios, el magnesio, calcio y azufre.

  • Micro elementos (Oligoelementos): Funcionan como catalizadores en los procesos metabólicos de las plantas y en el uso de otros elementos por parte de las plantas.Deben de estar presentes en poca cantidad y disueltos en los abonos para un correcto uso.Compuesto de los elementos hierro, manganeso, boro, cloro, cobalto, cobre, molibdeno y cinc. El abono que escojamos debe contener estos elementos o deberemos añadirlos por separado.

Todos los abonos sean de origen químico u orgánico, incorporan tres números en los que se indican los porcentajes de los tres elementos primarios N-P-K: nitrógeno, fósforo y potasio.

En función de la fase en la que se encuentre nuestra planta, deberemos escoger abonos de Marihuana con más cantidad de unos elementos u otros.

  • Nitrógeno –Se caracteriza por contribuir notablemente en el crecimiento de la planta. Cuando una planta tiene deficiencia de este compuesto, presenta tallos rojos, poco crecimiento, aspecto pálido y coloración amarillenta de las hojas inferiores que se extiende hasta la planta. Por otra parte, su exceso se nota en la elevada cantidad de follaje en la planta, tallos débiles, retraso en la maduración de los frutos, hojas color verde oscuro y mirando hacia el suelo, y poca resistencia a las plagas.

  • Fósforo – Facilita la maduración de flores y frutos e incrementa su perfume y dulzor.

El fósforo ayuda a aumentar la absorción del agua y la formación de los tejidos del tallo. Uno de los abonos más ricos en fósforo es el de los guanos de murciélago. Su deficiencia se muestra con tallos rojos, crecimiento lento o atrofiado, hojas inferiores de un color verde más oscuro y hojas amarillentas desde el nervio hasta los bordes. El exceso de fósforo genera el bloqueo de otros microelementos como el calcio, el cobre, el hierro, el magnesio y el Zznc.

  • Potasio – Se encarga de la multiplicación celular y de la formación de tejidos más resistentes a la sequía y las heladas. Este elemento mejora el sabor y aroma de la planta. En caso de deficiencia, la planta mostrará un rizado de los bordes de la hoja, estiramiento y muerte de la planta, mientras que el exceso bloquea la absorción de calcio, magnesio, zinc y hierro.

De esta manera, durante la fase de crecimiento, en la que se desarrolla la altura y desarrolla, el tallo principal y las ramas, para lo que precisará de abonos de Marihuana con alto contenido en nitrógeno, es decir, el primer número del índice debe ser mayor que los otros, por ejemplo 8-2-1

Mientras que en la etapa de floración, los abonos de Marihuana tienen que tener una mayor cantidad de fósforo que de nitrógeno y también una elevada cantidad de potasio para que produzca unos cogollos de buen tamaño, densos y pesados.

Por lo que respecta a los nutrientes secundarios de los abonos, también debemos estar pendientes de que no se produzcan deficiencias o excesos:

  • Magnesio – Este componente facilita la absorción de otros nutrientes y la creación de azúcares y carbohidratos. Su carencia se detecta en las hojas más viejas en la parte baja de la planta que muestran un color verde oscuro e incluso manchas oscuras. Si no se evita, las hojas se retuercen hacia arriba y padecen una defoliación masiva.

  • Azufre – Contribuye a la producción de hormonas y vitaminas, forma parte de los aminoácidos y es vital en el sabor de la planta. Su falta se nota en las hojas más viejas que presentan un color verde lima tirando amarillo, los peciolos se vuelven morados y los tallos leñosos.

  • Calcio – Es un componente esencial debido a que la planta requiere casi la misma cantidad de macro nutrientes que de calcio durante toda su vida, por su labor como generador y desarrollador de células. Su carencia se percibe en un lento crecimiento de las plantas, tallos débiles y las hojas de un color verde oscuro. En caso de exceso, se producirá un bloque en otros elementos como el potasio, magnesio, manganeso y hierro.

Debemos estar atentos a cualquier cambio en el aspecto de nuestra planta, para ofrecerle los abonos para Marihuana que mejor se ajusten a sus necesidades.