Bombas de Agua y Aire Hay 30 productos.

Bombas de Agua y Aire

Productos de Bombas de Agua y Aire

Mostrando 1 - 30 de 30 items

Tanto las bombas de aire como las de agua son necesarias en cualquier cuarto de cultivo de Marihuana. Por un lado, las bombas de aire son muy útiles para oxigenar la solución nutritiva con las que regamos nuestras plantas de Cannabis. También alargan la vida útil del agua que tengamos en nuestros depósitos. Por otro lado, las bombas de agua son indispensables para hacer recircular el agua en nuestros depósitos, para moverla de un lugar a otro, y cómo no para regar.

Bombas de agua y aire


Cuando tienes un cultivo de marihuana, se puede hacer difícil mantener un buen riego en las plantas si estos se realizan a mano ya que siempre se pueden presentar problemas en las mismas por un exceso de agua o falta de la misma en el cultivo. Lo bueno es que se han desarrollado nuevos sistemas, donde se elige el sustrato indicado y se pueden regar cierta cantidad de plantas llenando solo un deposito de agua, estas se distribuirán de manera uniforme y manteniendo el cuidado en todas las plantas por igual. Si decides utilizar un sistema automático, bien sea porque no tienes el tiempo suficiente para cuidarlas o no te gusta estar siempre encima regando, esta es la solución para ti, aunque los resultados no son los mismos que si las haces a mano.


En los cultivos en tierras, se debe enchufar el riego automático, una vez que las plantas son capaces de absorber grandes cantidades de agua diariamente, para tierra se puede colocar el riego automático una vez que las plantas empiecen a florecer, con un aproximado de medio litro de agua para una maceta de 7L. El riego debe estar programado para que solo se riegue la cantidad de agua que necesitan las plantas al día, para evitar encharcar la tierra y que las raíces se pudran. Los riegos automáticos se pueden comparar con un depósito de unos 2L y te mantienes por encima de lo necesario por unos cuantos días.


Estos sistemas los puedes dejar programados hasta por una semana, que es lo máximo que dura un agua con abonos minerales en los depósitos. Si por el contrario riegas con abonos orgánicos, además de emboscar los microtubos más deberás realizar la mezcla todos los días ya que estos no aguantan más de 24 horas disueltos en el agua. Dentro de estos depósitos será necesario instalar una bomba sumergible que sea capaz de mantener una presión constante y alta en la tubería, para que salga la misma cantidad de agua por un microtubo y otro, así las plantas recibirán las mismas cantidades todos los días.


En esta bomba se instalaran varios ramales de tubo que pasarán a lo largo de las filas de planta, para luego colocar goteros de microtubo, los que resultan sólo de pinchar el tubo de 16 in tubo para cada planta de uno en uno, o utilizar goteros tipo Octopussy, los cuales con pinchar uno salen 6 microtubos, también se puede usar el medusa, ideal para una instalación de 25 que cuenta con 12 salidas. Luego necesitarás una mesa de cultivo para que toda el agua sobrante se escurra debajo de las macetas y se canalice hasta un depósito que luego se vaciará, o puede ir directamente a un desagüe si se dispone de esta opción.


No se recomienda en ningún momento volver a utilizar el agua sobrante en estos tipos de sistemas, ya que toda el agua que sale por debajo de las macetas es agua con fertilizantes que ya se perdió, por lo que es importante controlar los minutos de riego así no estás perdiendo tu inversión. Una vez que tienes montado el sistema de riego solo necesitas saber la cantidad de agua que saldrá por cada minuto de uso de la bomba. Puedes poner un vaso debajo de un gotero y enchufar la bomba solo con 1 minuto de tiempo para ver qué cantidad de agua suelta en cada maceta durante ese minuto de riego.


Una vez que hayas realizado esta prueba ya tendrás una idea de cuantos minutos deberás dejar encendida la bomba de agua durante cada riego. Comúnmente sale hasta medio litro por minuto y si la cantidad es mayor es porque estás utilizando una bomba muy grande, ten en cuenta que se necesitan unos 1000 L por hora por cada metro cuadrado de cultivo con alrededor de 16 plantas por metro, para que todos los microtubos funcionen de forma correcto.


El último paso necesario sería instalar una bomba de aire que tenga una piedra difusora, la cual se encargará de que la mezcla de los nutrientes esté bien oxigenada y en constante movimiento. De esta forma los fertilizantes no se acumulan en el fondo formando un pozo, sino que se mantienen completamente mezclados y listos a usarse cuando la bomba se encienda. Cuando necesites volver a llenar el depósito deberás fijarte si las plantas están comiendo, si alguna se encuentra encharcada o no está comiendo, si están muy secas y necesitan más tiempo.


Las bombas de aire son principalmente usadas en los cultivos interiores y tienen dos principios básicos, el primero es suministrar aire a todos los esquejes hidropónicos o aeropónico y el segundo es oxigenar al mismo tiempo que remueve los depósitos de nutrientes, para que estos no se acumulen en el fondo y tengan un efecto perjudicial. Al mismo tiempo es la encargada de oxigenar las raíces y el agua, un punto necesario y beneficioso para las plantas de marihuana.


Las bombas de agua y aire son necesarias para que el agua que se utilizara en los riegos de las plantas se mantenga limpia y oxigenada, es necesario escoger una que tenga la mejor calidad, un alto rendimiento y sea capaz de adaptarse a los sistemas de riego en los distintos cultivos, como el aeropónico, hidropónico o la misma tierra. Algo a recordar es que a las plantas de marihuana no les gusta mucho el agua fría, por lo que también deberás pensar en invertir en un calentador de agua que te ayude a seleccionar y controlar la temperatura del agua.


También es imprescindible para un riego efectivo, tener unos niveles correctos de EC y pH ya que estos valores son los que determinan la capacidad que tienen las plantas de absorber los nutrientes y mantener una correcta alimentación. El agua de riego para las plantas debe mantener un nivel de pH que se sitúe entre 5.5 y 6.5 dependiendo del cultivo que se utilice y la fase en la que se encuentren las plantas.

Greendream © 2015